MUJERES
“A medida que navegamos por el panorama en evolución del liderazgo, es crucial destacar el papel de las mujeres en puestos ejecutivos…”

Por Sabrina La Paz
Aunque se han logrado avances, todavía existen desafíos significativos y oportunidades para el progreso. Analicemos las estadísticas y tendencias actuales que dan forma al estatus de las mujeres en roles de liderazgo.
En lo que tienen que ver con roles ejecutivos, las mujeres hoy ocupan alrededor del 29% de los índices a nivel mundial. Esto representa un cambio gradual pero positivo respecto a años anteriores. A pesar de este progreso, las mujeres aún están subrepresentadas en comparación con sus homólogos masculinos, reflejando disparidades continuas en las oportunidades de liderazgo.
Por ejemplo; el número de mujeres directoras ejecutivas en las empresas Fortune 500 es notablemente bajo, ocupando solo alrededor del 10% de estos puestos. Esta cifra resalta una brecha significativa en el liderazgo corporativo.

Las mujeres representan el 47% de la fuerza laboral de nivel inicial. Sin embargo, solo el 25% asciende a puestos de alta dirección. Esta disparidad evidencia las barreras en el proceso de promoción que impiden que las mujeres alcancen niveles de liderazgo superiores.
La brecha salarial de género es otro de los temas que persiste. Las mujeres en puestos de liderazgo ganan aproximadamente 81 centavos por cada dólar que ganan sus colegas masculinos. Este problema recurrente refleja desigualdades sistémicas más amplias que afectan los ingresos de las Por otra parte; una de cada cuatro mujeres cree que su género ha influido en no obtener un aumento salarial, una promoción o una oportunidad de ascenso. Esta estadística indica que las mujeres enfrentan obstáculos importantes en el avance profesional a pesar de tener cualificaciones y experiencia similares.

A pesar de lo expuesto; las empresas con mujeres en puestos de liderazgo tienen un 30% más de probabilidades de superar a otras empresas. Estos datos demuestran los beneficios de la diversidad de género en los puestos directivos.
En lo referente a las empresas automotrices y/o de tecnología, los ejemplos son concluyentes. Hedy Lamarr o Mary Anderson, hasta llegar a Katherine Legge o Ashley Freiberg. Sin embargo; desde el empinado silencio, emerge la figura de Vanessa Mientus, especialista en la construcción de pistas y autódromos junto a la figura descollante de Mary Barra, Presidenta y Directora Ejecutiva (CEO) de General Motors, quien lidera un equipo excepcional con la ambición, el talento y la tecnología necesarios para crear un mundo con cero accidentes, cero emisiones y cero congestiones.

Pienso que, al invertir en este tipo de programas transformadores, podemos impulsar un cambio significativo, reducir la brecha de género en el liderazgo y construir un futuro más inclusivo y equitativo para todos…



