LA FIA Y SUS REGLAMENTOS
Es cierto que en la categoría existe un reglamento, pero en todo caso, existen ciertas excepciones y por sobre todo, debe primar el sentido común, aunque en la Fórmula 1, no es el más común de los sentidos…
Por Juan Carlos Maimone
Desde siempre, hay quienes sostienen que la F1 se beneficiaría con un reglamento más conciso y de permitir que los pilotos resuelvan sus disputas por sí mismos, más allá de que la historia sugiere que siempre habrá situaciones polémicas, independientemente de lo claras y precisas que sean las normas. Algo que trataremos de analizar en estas líneas.
Aunque haya transcurrido un tiempo desde el GP de Países Bajos, eso nos sirvió para producir un detallado análisis de lo acontecido en Zandvoort y en otros grandes premios, para lo que recurrimos a varios expertos en la materia incluyendo a ex pilotos de la categoría.

Para comenzar; diremos que los comisarios deportivos de la F1 no necesitan la Superlicencia de Piloto de F1, sino una Licencia de la FIA diferente, específica para oficiales de carrera, es decir, “a dedo”. Y esto es grave, muy grave; porque una cosa es manejar un escritorio y otra un bólido a 380 kilómetros por hora en el medio del tráfico. De ahí la cantidad de errores que cometen los comisarios deportivos, tal vez con un amplio conocimiento del reglamento, pero de manejar, nada.
Así nos encontramos con Christian Bryll – del que no pudimos encontrar antecedente alguno detrás del volante – o la incursión de Rebecca Lee en el mundo del automovilismo, que comenzó con un paso de un sector diferente del negocio: El de los servicios de transporte y contratos, tanto en el “Paddock” de la F1 como en el campeonato británico de “Superbikes”. Hoy devenida en Comisario Deportivo.

Con estos antecedentes y en lo que a nosotros nos compete; creemos que la FIA se ha encarnado con Franco Colapinto. El joven piloto argentino que llegó a la categoría mayor entre un talento innato y sacrificios enormes, parece ser una presa fácil para los comisarios que le aplican el reglamento de manera muy particular y que decididamente no se utiliza en la misma medida con los “pesos pesados de la categoría”. Lo del GP de Países Bajos me eximiría de mayores comentarios. Sin embargo, recurrimos a los experimentados en el tema para escuchar sus puntos de vista…

Jolyon Palmer, ex piloto de la F1 y actual analista de F1 TV, habló sobre la polémica sanción a Franco Colapinto en Zandvoort y fue más que claro en su comentario: “Cuando se pega Verstappen, Colapinto tiene absoluto derecho a mantener su trazada y pasar, no tenía ninguna bandera amarilla para él…” en clara referencia a la maniobra que tuvo para esquivar los restos del auto del Neerlandés y el auto de Tsunoda que venía a la par.

Por su parte, el piloto argentino fue taxativo en su apreciación, esgrimiendo que la penalidad “me castigó muchísimo”. Además, argumentó que “fue una penalización extremadamente dura para las condiciones que había y si bien las reglas son las reglas, también se puede usar la flexibilidad ante algunos factores. En este caso era mucho más peligroso frenar en la mitad de la recta y no terminar el sobrepaso que estaba haciendo. Llegó una bandera amarilla súper tarde. Bastante injusto, podrían haber sido más flexibles. Las reglas están escritas, pero a veces les falta un poco de criterio…”. Para nosotros, una devolución de posición a Tsunoda hubiese sido lo más atinado.
La bandera amarilla en Zandvoort se desplegó “tarde” en términos de protocolo de carrera. El incidente ocurrió de forma tan repentina que los pilotos implicados, como Franco Colapinto, tuvieron que reaccionar en fracciones de segundo mientras el accidente de Max Verstappen se desarrollaba justo delante de ellos. Todo esto, a 250 kilómetros por hora.
Según el análisis de su cámara a bordo y la telemetría, el piloto argentino levantó el pie del acelerador, frenó y redujo dos marchas antes de completar el adelantamiento, mientras que el panel de luces amarillas de su volante solo se iluminó después de que hubiera pasado a Tsunoda.
Nosotros insistimos que en el panel de comisarios, debería haber una mayoría de ex pilotos de la categoría, que saben de sobra lo que ocurre en la pista, caso contrario, la ya castigada categoría se seguirá devanando insulsa entre el reglamento y la tontería de lo digitados “a dedo”.

Pero eso no es todo; Franco volvió a quedar en el centro de otra situación polémica en la categoría. Después de un complicado fin de semana ya detallado, el piloto argentino también se encontró con una inesperada noticia relacionada con uno de los reconocimientos que había conseguido gracias al voto del público. El argentino había sido elegido ganador del premio al mejor sobrepaso del mes de julio, luego de la espectacular maniobra que protagonizó en el circuito de Spa-Francorchamps. En aquella acción, consiguió superar a Liam Lawson y a Pierre Gasly, en una secuencia que rápidamente se transformó en la imagen más destacadas del mes.
Sin embargo, cuando llegó el momento de entregar oficialmente el galardón, la Fórmula 1 anunció como ganador a Max Verstappen. El neerlandés había terminado segundo en la votación popular, con la mitad de los votos por detrás del argentino, pero finalmente se quedó con el reconocimiento.
Si bien no hubo explicación oficial; nosotros sí la tenemos. Colapinto es un chico reconocido en el paddock por su educación y humildad, en cambio “Mad Max” es bastante popular por sus desplantes y despotismo, ni hablar de Jos (su padre) que ya cruzó todos los umbrales del escándalo. Entonces no es menester aclarar el panorama, lo despojamos a Franco y no pasa nada, en cambio enfrentar a los Verstappen es todo un tema.

Ratificando lo expuesto, tenemos otro “despojo”, el del podio de Gasly en Mónaco en junio 2026.
Por supuesto lo expuesto deja abierto el interrogante que sabemos sin respuesta, sabiendo que si no eres un “peso pesado” en la categoría, corres el riesgo no sólo de que te penalicen y hasta te puedes quedar sin butaca con suma facilidad…


